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Algo más sobre Mistress Natalie |

La feminidad es algo difícil de definir. La forma de caminar, la manera de apartarse el pelo de la cara, la coquetería de una mirada, pueden ser signos evidentes, quizá, por ser convenciones culturalmente aprendidas; pero la verdadera femineidad es una fuerza sensual que emanan algunas mujeres, como un “algo” mágico que no se puede describir con palabras, pero que todos, hombres y mujeres, saben reconocer. Mistress Natalie posee ese halo de forma innata, aunque el poder de su feminidad se visualiza y revela en toda su fuerza cuando es adorada por sus esclavos. Mistress Natalie puede ser cariñosa y cercana y transformarse en una criatura fría y cruel en apenas un gesto. El hombre al que le gusta ser dominado no puede evitar prendarse de esta fuerza sensual que tanto doloroso placer le puede infringir.
Si alguien duda de lo que digo, le sugiero que se fije en sus manos. Las manos revelan a las personas y las de Miss Natalie ponen de manifiesto una especial sensualidad. Los dedos de M.N. son largos, ágiles y muy bellos. Los mueve con delicadeza para peinarse, desabrochar un corsé, cerrar el nudo que atenaza unos genitales y candar unas cadenas, todos los gestos con la misma gracia y firmeza.
¿De qué carece? ¿Qué le falla en comparación con otras Dóminas? No conozco tanto el proceder de otras mujeres dominantes pero puedo asegurar que MN vive, disfruta y se encuentra a sí misma cuando siente el poder de la dominación y la energía de la admiración y entrega que recibe de sus esclavos. El BDSM es más que un hobby o una apetencia, un trabajo o una forma de vida: es su pasión.
Mistress Natalie se complace haciendo sufrir a sus esclavos, sólo hace falta ver el brillo de su mirada cuando sujeta el látigo y azota a su desdichado devoto. Y en este, como en sus otros gestos, imprime sensualidad al controlar las esperas, la cadencia de su movimiento, la capacidad de crear la sorpresa en algo tan predecible como una buena azotaina. Porque MN posee otra cualidad que la hace irresistible a ojos de sus amigos y de sus esclavos: su inventiva y sentido del humor. No hay erotismo sin imaginación, no hay inteligencia ni creatividad sin ingenio. MN desborda el talento necesario para crear un Reino de Fantasía, en el que no falta detalle. En este País del BDSM, MN gobierna sobre sus súbditos como lo que es: la única e indiscutible Reina de Corazones.
Itxaso una amiga “vainilla”

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